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La medalla es un símbolo para el “tercer” Ojo. Es transparente por las características metafóricamente efímeras que carga. El “ojo” dentro del triangulo y el circulo está compuesto de 24 segmentos iguales, uno por cada estudiante del grupo de Bellas Artes 2007. Tomé fotos de los ojos de cada estudiante y luego, de esas fotos saqué un pedazo del iris de cada uno del grupo y los coloqué para que formaran un circulo cerrado. Los colores de cada segmento corresponden con el signo astrológico de cada cual. Cada medalla tiene un pequeño punto afuera del circulo que indica su propio segmento.

 

El circulo carga con varios significados como la unidad primordial, el cielo, ciclos, eternidad, el infinito, magia, integridad, protección, comienzos y la chispa del fuego divino ocultado dentro de lo material. Los círculos concéntricos juntos con el centro significan la división y multiplicación de todas las cosas a medida que van expandiendo de la unión del centro y representan las etapas del florecimiento interior y la armonización progresiva del espíritu. Por lo tanto, el circulo caracteriza la tendencia de la expansión y es símbolo de la armonía. También simboliza aspiraciones hacia un mundo o un plano de existencia mas elevado. El circulo es omnidireccional, no tiene principio ni fin y por lo tanto significa lo Absoluto y poderes acelerados.

 

El triangulo equilátero simboliza la cima divina, armonía y proporción. Con la punta hacia arriba el triangulo representa fuego, los órganos sexuales masculinos, y la energía masculina. Con la punta hacia abajo representa agua, los órganos sexuales femeninos, y la energía femenina. Esta medalla se puede colgar de ambas maneras para enfatizar, representar, atraer, equilibrar, balancear, etc., las energías masculinas y femeninas que todos tenemos. Los dos triángulos traslapados, como la Estrella de David, representan el conocimiento. El triangulo equilátero corresponde con el elemento de la tierra. En la alquimia representa fuego y el corazón. En la tradición judía simboliza a Dios y la expansión del plano de la manifestación.

 

Las ventanas del alma, los dos ojos, siendo órganos transparentes sirven para ver y grabar fuera y dentro del cuerpo. El diseño del iris contiene y revela un record actualizado del estado de salud de todo el cuerpo. Los dos ojos del ser humano se identifican metafóricamente con las dos luminarias, la luna y el sol. El ojo derecho corresponde con el sol, lo activo y el futuro. El ojo izquierdo corresponde con la luna, lo pasivo y el pasado. La función del tercer Ojo es de unificar la dualidad de la percepción y transformarla al presente. El tercer Ojo es el órgano de visión interior y por lo tanto la exteriorización del “ojo del corazón”. El tercer Ojo es indicativo de un estado súper humano. Para un sinnúmero de tradiciones, es considerado el instrumento que unifica la Primera Causa con la manifestación o realización. En la tradición Masónica este Ojo simboliza en el plano material, el sol visible y la fuente de vida y luz; en el plano intermedio o astral, la Palabra, Logos o la Primera Causa Creativa; en el plano espiritual o divino, el Gran Arquitecto del Universo porque de ese punto nace lo material.