Forjé cobre y latón (brass) encapsulando una piedra para crear estos amuletos. El latón (una aleación de cobre y zinc) y especialmente el cobre, son metales antimicrobianos que sanan, matan bacterias y virus. También poseen la capacidad de autoesterilizarse. Otros virus y bacterias peligrosos pueden morir en cuestión de minutos sobre el cobre. En el caso del COVID-19, estudios recientes señalan que puede sobrevivir sobre superficies de plásticos o de acero inoxidable hasta tres días, mientras que sobre el cobre solo puede sobrevivir un máximo de cuatro horas debido a sus propiedades antibacterianas, antivirales y antiinflamatorias. 

 

El cobre es también el metal conocido más antiguo del mundo y se ha usado por milenios en ritos y productos como un conducto de la energía física igual que la espiritual. Siendo una aleación del cobre, el bronce era considerado un metal sagrado en la antigüedad que era usado para hacer instrumentos de adoración de todas las religiones desde el Budismo hasta el Cristianismo. Este fuerte metal era el símbolo de la incorruptibilidad e inmortalidad tanto como la justicia inquebrantable. 

 

La cara de cobre del amuleto contiene 20 puntos representando el año. En la numerología tradicional el 20 se ha asociado con resurrección, renacimiento o integridad. Para los Maya, el numero se personificaba con el dios del sol quien representaba el hombre o ser perfecto. Muchas culturas tribales actuales aun llaman “hombre” al numero 20 por los 20 dedos de las manos y los pies. Numerológicamente el 20 presenta un periodo en donde la paciencia es necesaria, pero la aplicación de dicha paciencia promete la cosecha de los frutos de las acciones que uno toma. El 20 es representativo de la diplomacia y la lealtad hacia miembros de equipo y denota sensibilidad hacia la belleza y la harmonía. 

 

Cada amuleto contiene una piedra que fue recogida en frente del aula de Bellas Artes en el camino de gravilla del campus de La Romana de Chavón | La Escuela de Diseño. Los estudiantes han caminado estos caminos durante los últimos dos años hasta este ultimo marzo que tuvieron que regresar a sus hogares por la cuarentena del coronavirus. Las piedras representan no solo su conexión con Chavón, pero también su propio camino y dirección. Como arquetipo la piedra representa fuerza, estabilidad y sabiduría. La piedra cruda, que en tradiciones antiguas también significa la libertad, preserva su forma única representando la individualidad de cada cual. Los minerales en general son receptores, cargadores y transmisores de energía. Los pies, igual que las manos, también son transmisores de energía. Estoy convencido que estas piedras guardan la energía de este lugar tan especial y están cargadas por la tenacidad de los pasos de todos que han recorrido estos caminos.

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