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Este amuleto está compuesto de una placa de roble pintado y un estuche de bronce (brass). En muchas tradiciones el roble es un árbol sagrado y representa fuerza, poder, longevidad y la altura espiritual igual que la material. En todas las épocas el roble ha sido sinónimo con sabiduría, dignidad y con fuerza moral, espiritual y física.

 

El bronce es un metal que posee un grado alto de resonancia y considerado como una voz, la voz de un cañón o una campana… ambas siendo poderosas. El bronce era un metal sagrado que era usado para hacer instrumentos de adoración desde la antigüedad hasta el Budismo y el Cristianismo. Este fuerte metal era el símbolo de la incorruptibilidad e inmortalidad tanto como la justicia inquebrantable. El estuche tiene 14 puntos en relieve y en forma de circulo significando el año en que se gradúan los estudiantes. El circulo representa la totalidad, unión y la noción del infinito. El numero 14 es un numero de equilibrio, armonía, calma y prudencia. También se refiere a la auto-iniciativa, unidad, justicia e independencia. Es representativo del entusiasmo junto con la determinación. El 14 alienta el cambio progresivo, renovación y crecimiento, y pide que uno comparta sus conocimientos y sabiduría con los demás.

 

Las placas de roble tienen una forma cuadrada que simboliza el equilibrio, seguridad, solidez y el corazón. Las he pintado con una capa de cada uno de los colores favoritos que mezclaron los mismos estudiantes. Después de aplicar las capas de pintura, lijé la pintura para revelar las diferentes capas de color. El resultado es una multitud de formas abstractas compuestas de los propios colores de los estudiantes, sus propias pinturas y sus propias mezclas. 

 

En el mundo en que vivimos los colores son un reflejo de nuestras identidades. El color nos puede influenciar el pensamiento, cambiar acciones y causar reacciones. Nos puede afectar las emociones, el humor, la energía y la mente a niveles conscientes y subconscientes. El color es la vibración de la energía de la luz y nos afecta a todos aunque lo podamos ver o no y aunque lo podamos sentir o no. Aparte de su significado cotidiano, el dicho “para el gusto se inventaron los colores”, tiene un significado poderoso porque implica metafóricamente que los colores nacen de nuestros gustos. En otras palabras implica que nuestros gustos o deseos son capaces de crear cualquier cosa, hasta el color, por el simple hecho de crear lo que uno se imagina para complacer el deseo. El color nos afecta a todos, pero también es un reflejo de nuestras propias energías y nuestro infinito poder creativo. Poseemos la habilidad de imaginar y de la imaginación brota todo. Tal como el color, si lo podemos imaginar, lo podemos crear.

 

Todo lo que tocamos y creamos recibe nuestra energía. Nuestra huella energética marca lo que creamos. Como los estudiantes se imaginaron, mezclaron y crearon sus propios colores, las placas de estos amuletos están imbuidas con la energía que refleja y carga todas las vibraciones de cada uno de ellos. Están compuestas de un surtido poderoso de personalidades, talentos, percepciones, deseos e imaginaciones. Espero que este amuleto les sirva como un recordatorio de todo lo que poseen y todo el poder que siempre tienen a su disposición para crear y moldear sus deseos, sus gustos y todo lo que son capaces de imaginar.