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El estuche de este talismán está hecho de roble. En muchas tradiciones el roble es un árbol sagrado al cual se le atribuyen privilegios del Dios Celestial porque atrae relámpagos. El roble representa fuerza, poder, longevidad y altura espiritual igual que la material. Ha sido emblema de la hospitalidad y el equivalente de un templo. Principalmente, en todas las épocas el roble ha sido sinónimo con sabiduría y con fuerza moral, espiritual y física. Entre los griegos, los célticos y muchas otras culturas el roble era representativo del Árbol o Eje Mundial. El garrote de Hércules era hecho de roble. En la biblia cristiana, Abrahán recibió la revelación divina en un soto de robles. Con su fortaleza, dignidad, y capacidad de atraer energía, el roble es el eje que canaliza comunicación entre el cielo y la tierra. 

 

La cápsula contenida y protegida por el roble consiste de lo siguiente. Es de vidrio que está sellado en ambos extremos. Por dentro contiene cenizas. Las cenizas son los restos de pequeños pedazos que corté de una obra hecha por cada uno de los estudiantes. Por lo tanto las cenizas consisten de la colectiva del arte de los 27 individuos que componen el grupo de Bellas Artes 2006. Junté todos los “pedacitos de arte” y los quemé ceremoniosamente en conjunto con sus nombres escritos en papelitos individuales. Mientras quemaban, hablé el nombre de cada uno en voz alta hacia el humo. Ya convertido en cenizas, tomé su arte y lo dividí entre todas las cápsulas de vidrio y las sellé. El fuego simboliza conocimiento que penetra e ilumina, renacimiento, purificación y transformación. Es esencial en ritos de iniciación porque purifica o transforma lo viejo para que nazca lo nuevo.