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Esta pequeña campana está hecha de bronce (brass) forjado y sus componentes cargan unas cuantas capas de simbología. El bronce es un metal que posee un grado alto de resonancia e históricamente ha sido interpretado como una voz, tal como la de un cañón o una campana… ambas siendo poderosas. En la antigüedad el bronce era considerado un metal sagrado que era usado para hacer instrumentos de adoración de todas las religiones desde el Budismo hasta el Cristianismo. Este fuerte metal era el símbolo de la incorruptibilidad e inmortalidad tanto como la justicia inquebrantable.

 

La base de la campana está compuesta de quince ‘dientes’ representando el año en que se están graduando. En la numerología el 15 representa el cambio positivo, la independencia, sensibilidad, creatividad, la enseñanza a los demás y la energía del amor. El 15 es considerado un mensaje que nos recuerda mantener los pensamientos y acciones enfocados sobre las metas y aspiraciones que guardamos para manifestar nuestros ideales mas altos.

Representando las cualidades simbólicas de la campana, cada amuleto tiene un timbre único y particular. La campana ha sido considerada como el eco de una vibración primordial, el símbolo de voces celestiales, la música de la realeza y un estándar de la armonía universal. La campana representa la comunicación entre el cielo y la tierra y es símbolo de la sabiduría en vez de la ley. La campana es considerada la voz divina protectora que invoca la celebración y despierta el alma.

 

La bolita de cerámica que suena la campana fue hecha y está compuesta de lo siguiente. Tomé un pellizco de barro de cada una de las esculturas de los estudiantes que estaban en proceso y junté los pedacitos. Luego, tomé las cartas que escriben el primer día de su segundo año que declaran sus sueños y sus deseos y les corté un pequeño pedazo, junté todos los recortes de las cartas y ceremoniosamente los quemé. El fuego simboliza renacimiento, purificación, transformación y conocimiento que penetra e ilumina. Es esencial en ritos de iniciación porque purifica o transforma lo viejo para que nazca lo nuevo. Mientras quemaban los recortes, hablé los nombres de cada estudiante uno por uno en voz alta hacia el humo deseándoles alegría en sus caminos. En tradiciones indígenas el humo es el cargador o el mensajero de la Verdad entre la tierra y el cielo. Luego tomé las cenizas de las cartas y las mezclé con el barro de las esculturas, modelé las bolitas y después de hornearlas las cubrí con un esmalte blanco. El blanco representa la totalidad, integridad, pureza y nuevos comienzos.

 

Las obras de cada individuo están imbuidas con la energía que han traspasado a través de sus manos. Esa energía le ha dado forma y vida a las obras. Ellas son manifestaciones físicas de la energía propia de cada individuo. Las cartas están cargadas con los deseos, sueños y aspiraciones de cada cual. La bolita de cerámica que suena la campana está compuesta de la combinación del poderoso acto creativo colectivo del grupo y de los deseos que cada uno tiene de crear un mejor futuro. Por lo tanto, la voz de la campana suena con la vibración de los poderes de todos como creadores, igual que sus deseos y aspiraciones que siempre llaman a uno en celebración de su propio potencial.