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En la numerología el nueve es el numero eterno de la inmortalidad y de la realización. El nueve representa el resultado exitoso del esfuerzo y de la creación. Siendo la ultima cifra de una serie en donde su posición simboliza la transformación, el nueve anuncia ambos, el final y el comienzo de una jornada o un ciclo.

 

Este pequeño juguete no tiene mas que una función; el recordar la capacidad de volar. Está hecho de cobre, un metal que tradicionalmente ha simbolizado la palabra en su esencia divina.

 

El color rojo de la colita representa el color de la vida y de la inmortalidad. Además de ser un color que carga propiedades sanadoras, el rojo denota armonía y expansión. El rojo es el color que incita la acción, representa la belleza, todo lo que es impulsivo y generoso, la juventud, la salud, abundancia, amor, y todo lo que es libre y victorioso. El rojo es el color de la pasión que nace de los deseos mas profundos del corazón.

 

El halar esta cuerda de pasiones, se despiertan y agitan las alas que ponen en vuelo los deseos. Las alas representan la libertad y la expresión de nuestros poderes de máxima creatividad. También son un símbolo de la facultad de comprensión. Hay un dicho que dice, ‘El que entiende y está inspirado, tiene alas’. Metafóricamente, los actos de crear y volar están explícitamente conectados. Ambos requieren un salto de fe para realizar el resultado. La siguiente cita de Amansha toca este tema:

 

Les pido que suelten sus temores de las posibilidades que no tienen tornillo, perno y tuerca. Posibilidades están hechas de alas y plumas. Y las alas que revuelan a veces pierden plumas y esas plumas caen en espiral al suelo. Pero si el ala sigue aleteando, la destinación se alcanza y cada pluma perdida es solo una prueba de aprendizaje, reflexión y dulce para el alma.